Hoy en la mayoría me sentí triste, asfixiada por el futuro próximo, tengo tanto miedo.
Pero hubo un momento en el que no había clases y salí con él. Fuimos a la cafetería a que se comprara una quesadilla. De regreso me preguntó "¿Quieres ir a una parte?" a lo que le contesté "¿Tú quieres ir a alguna parte?", "Yo quiero ir a donde tu quieras", entonces caminamos hacia las bancas que están cercas de los baños de la tarde y ahí nos sentamos, y por un momento, por un pequeño momento sentí tranquilidad, dónde no había un padre que te dijera "ignorante, distraída", una madre que te obligara a elegir una carrera, un padrino que te cuestionara cada vez que te equivocas y te resalte eso o una familia que se tira popo cada vez que puede.
Fingir que todo está bien, que pronto dejaran esos malos hábitos y volverán los viejos tiempos.
Debería de huir como lo está haciendo mi Viejo. Disculpe, debería de "Viajar".
No hay comentarios:
Publicar un comentario